domingo, 31 de agosto de 2008

"HOY SE CUMPLEN 41 AÑOS DEL ASESINATO DE TAMARA BUNKE -TANIA LA GUERRILLERA DEL CHE "

"Lo más valioso que el hombre posee es la vida. Se le da a él sólo una vez y por ello debe aprovecharla de manera que los años vividos no le pesen, que la vergüenza de un pasado miserable y mezquino no le queme y que muriendo pueda decir: he consagrado toda mi vida y mi gran fuerza a lo más hermoso en el mundo, a la lucha por la liberación de la Humanidad".



Con ese fragmento de Nicolai Ostrovski, Haydée Tamara Bunke Bider llenó la única página de un diario que no alcanzó a escribir. No es extraño la selección de tal mensaje como portada a lo que sería el relato impreso de sus días, pues ella misma consagró su existencia a la lucha por la humanidad.
En la tarde del jueves 31 de agosto de 1967, declinó la vida tan intensa como efímera de Tania la guerrillera, apelativo con el cual pasó a la historia esta muchacha de nacionalidad argentina y origen alemán. La tierra boliviana bebió su sangre y supo de su paso a la heroicidad y el martirologio.
Tamara Bunke Bider había nacido el 19 de noviembre de 1937. Entonces sus padres, Erich y Nadia, recibían felices a su segundo hijo: aquella niña hermosa, fuerte y saludable cuyos ojos azules revelaban desde entonces una vivacidad y una energía sorprendentes.
Fue la Argentina su patria. En aquella porción del Sur Americano habían encontrado refugio de las persecuciones fascistas el matrimonio alemán Bunke Bider. Fue allí donde transcurrió la niñez de Haydée Tamara, al calor de una familia amante de la libertad y de la justicia social.
En aquel escenario se forjó su carácter, moldeado por la jovialidad latinoamericana y la tenacidad europea. Buenos Aires conoció de sus juegos infantiles, de su pasión por el deporte y la música folclórica del continente que acogió a sus progenitores y le dio una patria grande.
Muy temprano incursionó, al igual que su hermano Olaf, en las conversaciones familiares acerca de temas adultos como revolución y comunismo. Desde entonces hizo gala del sentido de discreción y sensatez que siempre la acompañó.
Su inteligencia y capacidad de entendimiento le abrieron las puertas para acometer las múltiples empresas que le deparó la vida. Se paseaba con elegancia por los salones de las lenguas españolas y alemana y con igual donaire se expresaba en Ruso y en Inglés.


Llegó a Cuba guiada por un amor increíble hacia la Revolución y con el deseo de aprender de ella todo lo que le sirviera para el trabajo emancipador en su tierra natal. No sólo dio su aporte intelectual, como traductora e intérprete, sino que vivió en la Isla cual una más de sus hijas, comprometida sin reservas con el naciente proyecto sociopolítico. Pertinacia, energía, optimismo, fueron las cualidades que imprimió a todo cuanto hacía.
Alegre, sencilla y versátil, fue al mismo tiempo profunda, modesta y diligente en el trabajo. Tania la Guerrillera, nombre con el cual pasó a la historia, fue la personalidad que encarnó para llevar adelante la obra de mayor envergadura en su existencia: integrarse a la lucha revolucionaria en Latinoamérica.
Su vida se transformó para siempre, dejó de ser la Ita mimada de sus padres, para convertirse en la mujer combatiente, capaz de anteponer sus ansias de liberación nacional en un continente sufrido y explotado, a sus sueños juveniles.
Aquella tarde de agosto, hace 41 años, el grupo guerrillero al cual pertenecía había sido emboscado, gracias a la delación de unos desertores. Su delgada figura, de largos cabellos claros, impresionó a los soldados que con estupor la vieron avanzar en la columna y la escucharon conminarlos a rendirse.
Fue la penúltima en penetrar las corrientes del Río Grande. Portaba su mochila, pantalón de camuflajes, botas algo grandes para sus pies y una desteñida camisa con rayas verdes y blancas El agua casi le rozaba las caderas cuando se escucharon los primeros disparos. Alzó los brazos para zafarse la ametralladora y disparar, pero una ráfaga le quebró el pulmón y su cuerpo inerme fue arrastrado por la corriente.
Su deceso causó desconcierto y dolor entre los compañeros de la guerrilla e impresionó al continente por las pruebas de desinterés y apego hacia la raza humana emanantes de su figura.
"¿Nada será mi nombre alguna vez?", había escrito tiempo antes esta mujer que por perseguir el sueño de un mundo de justicia renunció a los anhelos propios de su género: el amor, la maternidad, la vida cómoda. Hoy, cuatro décadas después de su partida, su nombre es símbolo de amor, tenacidad, arrojo y consagración a la batalla por la libertad y el bienestar de la humanidad.

martes, 19 de agosto de 2008

(Video) Cronología de Autonomía en Bolivia: "Autonomia para los ricos, Revolución para los pobres"

El video documental "Autonomia para los ricos, revolución para los pobres" muestra cómo nació el discurso autonómico y cómo se manejó esta demanda por parte de cívicos, empresarios y la prefectura de Santa Cruz, Bolivia. Una verdad no dicha por los medios de comunicación privados de Venezuela y elogiada por quienes se subordinan al sistema neoliberal.


PARTE I



PARTE II

domingo, 20 de julio de 2008

Foro El Debate Curricular. Profesor Armando Rojas

Ya puedes bajar a tu Disco Duro la grabacion en MP3· del Foro sobre el Debate Curricular del Profesor Armando Rojas.

Debate Currucular.wma: http://www.divshare.com/download/4981717-a4a

Escuchalo en vivo

sábado, 5 de julio de 2008

Hamilton Naki – El cirujano clandestino.



Hamilton Naki, fue el cirujano que en aquellas circunstancias históricas, retiró el corazón del donante, para ser trasplantado en el pecho de Washkanky, en lo que constituyó la primera operación de corazón humana con éxito. Una intervención épica de 48 horas.

Naki era uno de los cirujanos más importantes en el equipo del Dr. Christian Barnad. Sin embargo su trabajo y reconocimiento tenían que quedar en el anonimato porque era negro. Un negro en el país del Apartheid.



Mientras Christian Barnad se transformó en una celebridad, Hamilton Naki no podía aparecer públicamente, ni en las fotografías. Se cuenta que cuando apareció en una por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.

Naki había comenzado de jardinero, en la Universidad de Ciudad del Cabo y se había convertido en un cirujano excepcional. A tal punto que Barnard lo requirió para su equipo. Con ello se quebrantaban las leyes sudafricanas del Apartheid. El hospital tuvo que hacer con él una excepción, convirtiéndolo en un cirujano ‘clandestino’. Un cirujano que daba clases a estudiantes blancos, pero que ganaba el salario de un técnico de laboratorio. Lo máximo, que el hospital podía pagar a un negro.

Naki vivía en una barraca sin luz ni agua corriente, en un suburbio de la periferia. Se retiró después de trabajar 40 años, con una pensión de jardinero de 275 dólares al mes.

En el año 2002, cuando el Apartheid había pasado a la historia, el presidente Thabo Mbeki le concedió la orden de Mapungubwe, uno de los mayores honores en su país. “Ahora puedo alegrarme de que todo se sepa – dijo Naki -. Se ha encendido la luz y ya no hay oscuridad”.

Al año siguiente, le fue otorgado un título de medicina honorífico en reconocimiento por sus años de dedicación en la formación de jóvenes médicos, algunos de los cuales llegaron a ser también cirujanos famosos.

Murió el 29 de mayo del 2005 a los 78 años.

En una ocasión el Dr. Barnard dijo de él: “Tenía mayor pericia técnica de la que yo tuve nunca. Fue uno de los mayores investigadores de todos los tiempos en el campo de los trasplantes, y habría llegado muy lejos si los condicionantes sociales se lo hubieran permitido”.


Actualización: 23 de mayo de 2008.

Aunque los reportajes de los periódicos de El mundo y El país, en sendos artículos del año 2005 corroboran lo que aquí se ha expuesto, en la Wikipedia se aportan otras fuentes en las que se dice que Hamilton Naki no colaboró tan extrechamente con Barnard en aquella famosa operación y que fueron los doctores Terry O’Donovan y Marius Barnard, hermano del famoso Christian quienes retiraron el corazón de la donante.

Independientemente de las intenciones incluso políticas que unos y otros tengan para ponerse a un lado u otro del hecho, y puntualizado este aspecto que habría que aclarar en ulteriores investigaciones, lo que sí todos coinciden es que Hamilton Naki fue un gran hombre que supo salir adelante en unas condiciones totalmente adversas hasta alcanzar el renombre y prestigio del que hemos hablado, y que ha servido y servirá como inspiración a muchas generaciones.